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Historia de la Microbiología.

Microscopio de anton van leeuwenhoek

El azar juega también un importante papel en la investigación en general, y en la microbiología en particular. Muchos descubrimientos se llevan a cabo en varios sitios diferentes y no relacionados, y muchos investigadores individuales cooperaron en la solución de un mismo problema, por lo que la distribución de honores y méritos no deja de ser frecuentemente injusta.

Personajes trascendentales, que se mencionarán en este apartado, contribuyeron en muchos aspectos al desarrollo del conocimiento microbiológico y se encuentran en la base de la estructura microbiológica actual, entre ellos tenemos:

1. Girolano Fracastorius (1478-1553).

Médico y poeta! veronés, llegó a la conclusión de que las infecciones se debían a la transmisión de contagios, cuerpos diminutos que están vivos y siempre producen la misma enfermedad, no sólo en el hombre y los animales sino también en las plantas y, acertadamente, calificó a la sífilis como el “mal francés”.
Sus ideas son más llamativas si consideramos que los microorganismos todavía permanecían ocultos y, por tanto, la “Teoría Microbiana de la Enfermedad” se debe a un pensador que nunca había visto un microbio.

2. Antonie van Leeuwenhoek (1632-1723).

Diseñó y construyó microscopios simples con lentes que proporcionaron un poder de resolución mayor que los que existían previamente. Él hizo las primeras descripciones exactas de la mayoría de los microorganismos unicelulares conocidos hasta ahora (algas, bacterias, protozoarios y levaduras). describiera sus “bestezuelas” y “criaturillas” (“beesjes”, “cleijne schepsels”), empleando sus cuidadosamente construídos microscopios y comunicando sus resultados a la Royal Society de Londres. Pero sus observaciones sólo causaron gran impacto cuando se desarrollaron técnicas microscópicas más avanzadas, más de un siglo después.

Edward Jenner (1749-1823).
(Padre de la Vacuna contra la Viruela), el 14 de mayo de 1796 extrajo pus de una pústula de la mano de Sarah Nelmes, una ordeñadora que había contraído la viruela de su vaca lechera, y lo inoculó a un saludable niño de 8 años llamado James Phipps. El pequeño desarrolló una leve enfermedad entre el 7º y el 9º día. Se formó una vesícula en los puntos de inoculación, que desapareció sin la menor complicación. El 1 de julio, inoculó al niño con la temida viruela, pero no enfermó.

Jenner envió un informe a la Royal Society de Londres, que lo rechazó. En 1798 publicó a sus expensas el libro “Investigación acerca de las causas y efectos de la viruela vacuna” y comenzó una campaña en pro de su “vacuna”, que fue muy discutida.
Finalmente, su vacunación acabó imponiéndose, aunque hoy en día sus métodos de experimentación serían inaceptables por contravenir los principios de la ética médica.

3. Louis Pasteur (1822-1895).

Químico y biólogo francés. Padre de la Microbiología. Logró explicar la acción general de los microorganismos.
1855-1860 Hace diversas investigaciones sobre las fermentaciones (láctica, alcohólica, butírica).
1859-1862 Hace estudios para lograr argumentos en contra de la teoría de la generación espontánea.
1877-1881 Desarrolla una vacuna contra el carbunco.
1880 Hace investigaciones sobre el cólera aviar y descubre la inmunización con cultivos atenuados.

Quien, hacia 1860, consiguió terminar definitivamente con la controversia sobre la generación espontánea de los microorganismos. Pasteur demostró, mediante aspiración a través de un filtro de algodón, que en el aire se podían encontrar unos corpúsculos organizados, visibles al microscopio y similares a los microorganismos encontrados en los caldos. Realizó también un experimento conceptualmente simple: matraces de largo cuello curvado (“cuello de cisne”) podían conservar estériles las infusiones que contenían siempre que el cuello del matraz se mantuviese intacto. Si se rompía el cuello, en el caldo aparecían rápidamente microorganismos. Con ello demostró que los organismos aparecidos en materiales putrefactos procedían de los cuerpos organizados del aire.

4. Robert Koch (1843-1910).

Médico alemán. Descubrió el agente causal del carbunco, el bacilo causante de la tuberculosis, y el vibrión causante del cólera. Con sus notables trabajos sentó las bases de la teoría microbiana de las enfermedades. El padre de la bacteriología moderna. La bacteriología moderna le debe sus bases y varios de sus descubrimientos más importantes que dedicó su vida al estudio de las enfermedades infecciosas. Se dedicó a analizar cómo se transmitían las enfermedades. Así, estudió las formas de contagio del ántrax entre animales.

A esas bacterias, capaces de permanecer en el ambiente y contagiar a personas, sin necesidad de estar en contacto con otros enfermos, se les denominó bacilos de Koch, en honor al descubrimiento de este científico alemán. Koch, siguió experimentando con otras bacterias causantes de enfermedades como la tuberculosis, cuyo agente patógeno también corresponden al tipo de los bacilos de Koch. Ese trabajo, le valió el premio Nobel de medicina en 1905 y, sus postulados, han sido la base para el estudio de las enfermedades infecciosas.

5. John Tyndall (1820-1893).

En 1887, confirmó la teoría de biogénesis, formulada por Luis Pasteur en 1864, aplicando esterilización por calentamiento discontinuo, que actualmente se conoce tyndalización, evidenció la existencia de formas microbacterianas por reposo, muy resistentes al calor, lo cual fue confirmado más tarde por Ferdinand Cohn. Gracias a esta demostración se le reconoce como padre de la Microbiología junto a Pasteur. La teoría derribó la anterior, de Generación Espontánea que se encontró vigente desde 1745.

Gracias a sus aportes hoy en día se usan sistemas de ventilación complejos en los quirófanos para evitar la agregación de partículas aéreas en los pacientes en intervención. Además del uso de flamas en los laboratorios de microbiología como medio estéril en la preparación de cultivos. Comprobó que algunos extractos eran fáciles de esterilizar por ebullición corta, mientras que otros no se esterilizaban ni con ebulliciones prolongadas. Sugirió que ciertas bacterias tenían dos fases vitales, una termosensible y otra termorresistente y propuso el método de esterilización por calentamiento discontinuo (“tindalización”).

6. Joseph Lister (1827 -1912).

Médico y cirujano inglés, considerado el fundador de la medicina antiséptica y preventiva. Lister procedía de una familia de cuáqueros y era hijo de un comerciante de vinos, con gran habilidad para la microscopía. Ello propició que Lister diseñara su propio microscopio acromático en 1813, contribuyendo así al comienzo de la moderna microscopía. También estudió arte en Londres y comenzó a interesarse por la medicina; obtuvo el título de cirujano en 1852. Posteriormente trabajó en Edimburgo, Glasgow y Londres. En 1877 fue nombrado profesor del King's College.

Influenciado por los descubrimientos de Pasteur sobre el origen de la fermentación y putrefacción, se interesó por la prevención séptica de las heridas. En 1867 demostró que los métodos antisépticos eran fundamentales para evitar la infección de las heridas. Lister usó una solución de fenol sin purificar, su antiséptico preferido tanto para el instrumental como para la vestimenta de los profesionales de la medicina. Asimismo, solía emplear la solución anterior para desinfectar el aire de las salas de operaciones. En 1887 abandonó el uso del pulverizador, utilizando el vapor como agente esterilizador. Gracias a sus investigaciones disminuyó enormemente el riesgo de las infecciones postquirúrgicas que, por lo general, resultaba mortales para los pacientes.

Alexander Fleming (1881-1955)
Quizás Fleming no fue el primero en observar la acción inhibitoria de Penicillium sobre bacterias, pero sí el que decididamente promovió y publicó el uso de los caldos de crecimiento del hongo para tratar enfermedades infecciosas. La lista de antibióticos se fue incrementando indefinidamente, bien por producción natural o manipulada in vitro, pero la continua aparición de enfermedades nuevas o reactivación de otras dormidas y la extensión de resistencias múltiples codificadas en plásmidos ha venido a reclamar más juicio en la utilización de los antibióticos, ha conducido a una búsqueda constante y al empleo de las más sofisticadas químicas y biosíntesis combinatorias en la obtención de nuevas moléculas con posibles actividades antimicrobianas.

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